lunes, 24 de octubre de 2011

The Seeker of time Cap 5


Cáp. 5 huida
Carlos se sentía débil y mareado, estar colgado le producía una sensación de vértigo en el organismo que le hacia marearse.
De repente, una duda le asalto la mente, ¿Como cortarían las cuerdas para empalar sus cuerpos? La respuesta no tardo en llegar a el; enfrente de ellos había un grupo de unos 10 arqueros apuntando con sus arcos hacia ellos. No solo los empalarían, sino que antes una ráfaga de flechas los dejaría agonizantes para después de un flechazo segar la cuerda de la que pendían sus vidas
-¡Apunten! - todos los arqueros levantaron sus arcos - ¡Fuego!
Carlos cerro los ojos lo mas fuerte que pudo y espero sentir el lacerante dolor de las flechas penetrando en su cuerpo.
Mas en vez de eso escucho unos siseos en una lengua ininteligible. Carlos abrió los ojos a tiempo para ver como los arqueros se desmayaban uno tras otro. El que había dicho las palabras ejecutoras también se había desmayado. Pronto el siseo se hizo más fuerte, vio como sus 2 compañeras se desmayaban. Un sueño demoledor acudió a el de repente y pronto todo se oscureció. Estaba inconsciente.
Le despertó el continuo sonido de un goteo de agua. Carlos abrió los ojos lentamente y miro a su alrededor. Se hallaban en un largo corredor oscuro, olía mal y le pareció ver un par de ratas correteando por el suelo. Pronto se percato de que Eli y Youna dormían a su lado.
- Veo que ya te has despertado
Carlos se levanto sobresaltado
- ¿Quien eres?
- Puedes llamarme Pablo, estoy de vuestro lado, es lo único que debes saber - Era un chico de unos 17 años de edad, piel anormalmente blanca y rubio de pelo, sus ojos eran marrones y guardaban una mirada extraña y misteriosa
-¿Que ha ocurrido?
- Todos se quedaron inconscientes y yo os saque de allí antes de que os mataran
- ¿Así? ¿Sin mas? No, debe de haber una explicación, esto es demasiado extraño
- ¿Que importan las razones? Estáis vivos ¿no? eso es lo que importa
Carlos iba a rebatir de nuevo cuando Eli comenzó a despertarse, Youna se despertó poco después
- ¿Tu eres quien nos ha salvado? Muchas gracias - le dijo Eli a Pablo cuando le explicaron lo ocurrido
Youna no había abierto la boca desde que se despertó
-¿Te pasa algo? -Le iba a preguntar Carlos pero en ese mismo momento unas voces inundaron la estancia y al fondo del corredor comenzaron a aparecer muchas luces
-Vamos, en marcha los 3, no hay tiempo que perder, no queréis que os cojan ¿no?
Los 4 jóvenes echaron a correr por el largo túnel que parecía no tener final.
Después de casi un cuarto de hora llegaron a una salida.
- Si cogemos este camino podremos llegar seguros al reino de Aldana, el rey Finley os protegerá de Vlad, vamos
- Espera - dijo Carlos - ¿como sabemos que podemos confiar en ti?
- Es de fiar - dijo Youna, que no había abierto la boca desde que se desmayara la sala del trono - No puedo explicar este sentimiento, es como si ya lo conociera de antes, y supiera que es bueno
- Esta bien - dijo Carlos - iremos a Aldana, pero haz un movimiento extraño y encontrare la forma de que lo pagues caro
Pronto salieron del castillo y se internaron en un bosque. Al poco rato cayo la noche y el grupo acampo en un claro. Cuando todos dormían Carlos se despertó y se puso a contemplar las estrellas. De repente, noto como una sombra los acechaba
- ¿Quien anda ahí?
- Me preguntaba cuanto tiempo tardarías en percatarte de mi presencia - dijo el individuo saliendo de las sombras
-¡¡¡¡Ale!!!!
- El mismo, he venido hasta aquí para terminar con lo que empecé - dijo sacando una pistola
- ¡Carlos llévate a las chicas de aquí, rápido, id hacia el este  y pronto llegareis a Aldana!
- ¿Y tu que harás?
- Yo me encargare de el
- Esta bien
Carlos despertó a las chicas y los 3 se fueron corriendo
-¿De verdad crees que tu poder vampirico los podrá proteger de mi...Alucard?
- Es algo que vamos a comprobar  - dijo mientras sus colmillos crecían, sus ojos se volvían negros y sus uñas se transformaban en zarpas. Pronto comenzó una sangrienta batalla observada tan solo por los débiles rayos de luz de la luna llena

Fin del Cáp. 5

miércoles, 8 de junio de 2011

The Seeker of time Cap 4


CAP 4 SENTENCIA

Carlos se llevo las manos a la cabeza. Estaba totalmente confundido. Esta historia no tenia ni pies ni cabeza. Hace unos minutos estaban en unas ruinas en el año 2009 siendo amenazados de muerte por un tipo de una organización. Una organización... como se llamaba... Firentia
- Perdona... Youna ¿verdad? ¿Como nos encontraste? - Le pregunto a la chica que lo observaba tímidamente desde la puerta.
- Os encontré tendidos en medio de los jardines del  castillo del rey Vlad. Si os hubieran cogido los guardias probablemente os hubieran vendido como esclavos.
- Vlad.... ¿de que me suena ese nombre?
Eli se desperezo lentamente, este hecho de alguna extraña forma le pareció sexy a Carlos
- ¿Donde estamos? - pregunto
- Tengo mucho que explicarte... pero antes quizás  podríamos encontrar pistas de como volver si miramos en el lugar donde caímos -  dijo Carlos
- Conozco una forma de entrar por la parte de atrás, pero podremos estar muy poco tiempo. Antes poneros esto - les dijo tendiéndoles unas ropas similares a las suyas - esas ropas llamaran mucho la atención de la gente
Carlos tuvo que explicarle todo lo de los viajes en el tiempo a ambas. Irónicamente, a Eli le costo mas asimilarlo que a Youna.
Pronto llegaron al castillo por la parte trasera. Era un castillo típico de los que Carlos y Eli solían ver en los libros de historia.
Ellos entraron por una trampilla trasera.
Pronto llegaron a una zona algo escondida de la parte trasera del jardín del castillo. Había una gran marca en forma de pata de dragón.
- Que extraño... esta marca.... me es extrañamente familiar.... - murmuro Carlos en voz baja
De repente un desgarrador chillido se escucho por todo el castillo, venia del interior
Sin pensárselo 2 veces, Carlos corrió hacia la entrada del castillo, entonces no pudo evitar taparse la boca ante la horrible visión que le ofrecían sus ojos.
Frente al castillo yacían una infinidad de pútridos cuerpos empalados en palos de madera. Carlos se percato de que algunos palos estaban vacíos, aunque estaban manchados de sangre también, Carlos siguió su camino hacia el interior del castillo, estaba encajando las piezas muy rápidamente, si estaba en lo cierto, todavía podría salvar a la chica que había gritado. Pronto llego a la sala del trono y entonces lo vio. Unos ojos inyectados en sangre los observaba desde el fondo de la oscura sala. Escucharon un golpe sordo en el suelo y la figura se levanto, tenia la boca llena de sangre. Entonces Carlos ato cabos rápidamente. El nombre del rey del castillo, la horrorosa visión de los empalamientos en la entrada, el desgarrador grito que escucharon, el ruido sordo que acababan de oír era el de el cuerpo de una doncella cayendo al suelo .El nombre completo de el rey era Vlad Tepes Drácula, que pasaría a la historia como el conde Drácula, el rey de los vampiros. Eso quería decir que los vampiros existían de verdad, no era un mito. Dos golpes secos seguidos del sonido de 2 cuerpos cayendo al suelo se dejaron escuchar en la lúgubre sala. Pronto Carlos escucho un 3º golpe y su visión se nublo. Después perdió el conocimiento.
Se despertó con la cabeza dolorida y una extraña sensación de vértigo en el cuerpo. Tardo un rato en descubrir que estaba atado con una gruesa cuerda que a su vez estaba atada a un palo que pendía a una altura considerable del suelo. Eli y Youna estaban junto a el colgadas de otras cuerdas. Carlos se percato de que había mucha gente congregada mirándoles. Fue entonces cuando se dio cuenta de que se hallaban frente al castillo y que en el suelo que estaba bajo sus pies habían 3 estacas preparadas para atravesar sus cuerpos
A lo lejos escucho una voz grave decir:
- Por el delito de allanamiento de la morada del rey, estos 3 criminales quedan sentenciados a morir empalados frente al castillo, ahora procederemos con su ejecución pública

Fin del Cáp.  4

martes, 31 de mayo de 2011

La leyenda de los Chelders Cap 2

Capitulo 2
Xeana

Me levante conmocionado. Al principio pensé que lo que había vivido había sido un sueño, un sueño muy vivido, pero tan solo un sueño, eso es todo… pero pronto se disipo esa idea cuando vi en mi mano un extraño instrumento parecido a una rosa de los vientos
-          ¡Lisanna! – sin detenerme a pensarlo corrí hacia el ígneo pueblo. El suelo iba aumentando de temperatura a medida que me iba acercando.
Cuando llegue al pueblo lo vi. Multitud de cadáveres mutilados y masacrados. El olor a muerte y pelo quemado se esparcía por el aire como un veneno que te penetraba a fondo en el cuerpo.
Tuve el tiempo justo para esconderme justo cuando 5 figuras vestidas de negro aparecieron en la plaza. La más baja de ellas se quito la capucha y dejo ver una cara que desde ese día aparecería en cada una de mis pesadillas.
Tenia el pelo canoso esparcido en una descuidada melena, una nariz puntiaguda y unos labios secos y sin color, parecía como si Ashera, la diosa de la vida, no hubiera insuflado su semilla en ese hombre. Sus facciones eran cadavéricas y sus ojos, hundidos y con grandes ojeras, eran oscuros y tenebrosos, como podría serlo un cementerio por la noche.
-          Venga Reik, no me jodas, no me has dejado ninguno – dijo mirando a uno de los mas corpulentos.
-          Te diré por que, Treant – dijo acercándose – si no fueras tan lento matando a tus victimas te hubiera dejado alguno – respondió el aludido, de nombre Reik.
-          Vamos, ¿Qué gracia tiene el matar a alguien si no juegas un poco antes de hacerlo? – dijo Treant soltando una carcajada.
-          ¡Basta! – grito con una voz de ultratumba el que estaba sentado – No hemos venido hasta aquí a pasar el rato.
-          Cierto – dijo el mas alto y delgado de los 5 – hemos venido a buscar la entrada de Xeana de esta zona, que supuestamente se encuentra aquí, pero ni los del pueblo ni los payasos nos han dicho nada.
Al oír la palabra “payasos” una punzada de rabia me recorrió el cuerpo. Ellos sin duda habían sido los responsables de esa masacre, los responsables de la muerte de la única familia que había conocido.
-          Al final todo esto va a resultar inútil, no creo que encontremos nada aquí – continuo el alto
-          No te preocupes Zephiel, no hemos tenido que usar las mascaras, ha sido como dar un paseo en bicicleta – rió Treant
-          Bueno, el viejo ese, como se llamaba- dijo el que estaba sentado - ah si, Seth, ese si me dio algo de guerra y tuve que usar la mascara, pero no duro mucho después de eso, al fin y al cabo solo era un estupido pa…
-          ¡TE EQUIVOCAS IDIOTA!
No  sabía porque había hecho tal cosa pero ahí estaba, plantado delante de 5 personas que habían, en cuestión de unos minutos, arrasado una población entera, y acababa de llamarle idiota a uno de ellos.
Treant me miro sorprendido, Zephiel se puso en guardia, el que estaba sentado se levanto y Reik se crujió los nudillos. El 5º individuo ni se inmuto
-          Mira lo que tenemos aquí, un crío superviviente – dijo Treant relamiéndose – y bien mocoso, ¿Qué podemos hacer nosotros, los Chelders, por alguien como tu?
¿Acababa de decir que eran los Chelders? ¿Eran reales? ¿No se suponía que eran un cuento de viejas?
El 5º individuo, que hasta ahora no había pronunciado ni una sola palabra, se levanto y comenzó a aproximarse hacia mí. Al acercarse a Treant, este, con cara de espanto, se aparto rápidamente para dejarle paso. Supuse que era el líder del grupo.
-          ¿Dime chico, como te llamas? – me dijo al llegar a mi posición. Cuando lo tuve cerca comprobé con horror que tras la capucha que le cubría un supuesto rostro, parecía no esconderse nada
-          Nathan – conteste tras dudar unos instantes
-          Ya veo, Nathan, comprenderás que ahora que nos has visto no podemos dejarte ir ¿verdad?
El pavor que estaba sintiendo en esos instantes seria imposible de describir. Era como si mi cuerpo estuviese cayendo en un agujero negro al mirar al vació insondable que tenia por cara el ser que se hallaba frente a mi.
Me encontraba totalmente paralizado, indefenso.
Entonces hubo un fogonazo de luz verde que provenía de mi mano y perdí el conocimiento.


Cuando desperté me encontraba en un gigantesco templo verde con el dibujo de un remolino tallado encima de la entrada.
El edificio parecía no haber sido habitado durante décadas, quizás siglos. La vegetación crecía sobre sus columnas y se extendía por gran parte del suelo.
Sin pensármelo dos veces procedí a entrar en su interior.
El interior del edificio no era muy diferente a lo que observe desde fuera. Por todo el suelo se extendía una gran vegetación y las paredes me recordaban a ciertas ruinas que visite una vez con la troupe.
Avance por algunos de los pasillos que discurrían en todas las direcciones. No sabia cuanto tiempo pase vagando por esos túneles, quizás tan solo fueron unos minutos, pero a mi me parecieron horas. En varias ocasiones quise desistir y quedarme allí a morir de hambre. El cansancio y la fatiga estaban ganando poco a poco la batalla. A medida que continuaba por esos pasillos mi moral iba disminuyendo.
Finalmente me derrumbe en el suelo, muerto de hambre, sed y cansancio. El cuerpo había dejado de responderme hace ya un buen rato, tan solo se movía por inercia, ni siquiera sabía dónde estaba yendo. Era imposible que un simple crio como yo pudiera con esos seres de pesadilla. Era imposible…
Entonces por mi mente paso fugazmente la imagen de Lisanna. Estaba seguro de que seguía viva, ellos la retenían en alguna parte o quizás se hallaba escondida en alguna parte del pueblo.
Pero esos tipos… Eran demasiado fuertes para mí, eso se notaba a la legua… Si intentaba enfrentarme a ellos en un combate abierto probablemente me matarían en cuestión de segundos.
No… no era momento de deprimirme, Lisanna estaba en peligro y yo era el único que podía salvarla.
Decidido a dar mi vida en la empresa de salvarla, me levante y reuní toda la fuerza que aun residía en mi cuerpo y avance una vez más.
Para mi sorpresa el pasillo termino desembocando en una gran sala cuadrada.
Al entrar en ella una figura apareció en el centro de la sala.
-          Bienvenido al Templo del Viento – me dijo
-          ¿Quién eres tú? – respondí con un deje de desconfianza en la voz
-          Soy el Orador del viento – dijo solemnemente mientras exponía su cuerpo a la luz de luna, que entraba por un gran agujero que había en el techo de la sala. Me di cuenta que hasta ese mismo instante no había reparado en dicha abertura. ¿Se habría abierto en ese mismo instante? De todas maneras, una nueva intervención de ese misterioso personaje me saco de mis cábalas – Tienes mucho valor para venir aquí ¿Vienes a hacer la prueba?
-          ¿Qué prueba? ¿De qué estás hablando?
-          De la prueba que te permitirá conseguir mi poder – dijo justo en el momento en el que todo su cuerpo salía a la luz. Era un tipo de complexión y altura mediana. Llevaba una gran armadura verde con el símbolo de un remolino tallado en el cinto. Llevaba una especie de propulsor a la espalda, y una espada morada en la mano izquierda. El casco de la armadura terminaba en un par de orejas alargadas.
-          ¿Tu poder? – entonces pensé en los Chelder y lo que dijeron sobre Xeana – ¿Estoy… en Xeana?
-          Exacto, mi nombre es Aeolus, Orador del templo del viento y portador de la máscara del viento.
¡Mascara! Los Chelder también hablaron sobre el uso de unas mascaras. Si conseguía pasar la prueba tendria el poder suficiente para enfrentarse a los Chelders de igual a igual y podría salvar a Lisanna.
-          Está bien – dije decidido, pasare la prueba, dime lo que tengo que hacer.
-          Te advierto que nadie lo ha conseguido, los pocos que han llegado hasta aquí han muerto al intentarlo, ¿Estás seguro?
-          Totalmente, veras Aeolus, todos esos tenían algo en su contra que les impedía pasar la prueba.
-          ¿Y eso es…?
-          Que esas personas no son yo.
-          Entonces adelante – dijo contrariado – La prueba cosiste en “simplemente” salir del templo.
-          ¿Solo eso? Vaya yo me esperaba tener que luchar con un bicharraco enorme o algo así.
-          No es tan simple como crees – dijo Aeolus sonriendo – El camino de vuelta no tiene porque ser el mismo que el de ida – y diciendo esto puso su mano en el suelo. Al instante todo nuestro alrededor comenzó a cambiar, suelo, paredes, techo, etc.… - vas a necesitar ser como un pájaro para poder llegar a la salida con vida.
Al momento entendí porque. En el pasillo que se extendía frente a mí, el suelo había desaparecido para dejar paso a un gran pozo sin fondo. ¿Cómo se suponía que caminaría por un lugar que no tenía suelo? Me di la vuelta para preguntarle a Aeolus pero este había desaparecido. Estaba solo ante una prueba que sin lugar a dudas no podría superar. Entonces repare en que cercano al techo del edificio estaban unas jaulas colgadas. Pensé en usarlas para, saltando de una a otra, llegar al final del trayecto, pero pronto descarte la idea, ya que las jaulas estaban a unos 4 metros de altura de donde yo me encontraba y distaban entre ellas unos 10 metros. Era imposible para cualquier humano salvar esas distancias… humano… entonces recordé el momento en el que el tigre blanco y yo fuimos uno, durante el sueño del pedestal. En ese instante me sentí poderoso, como si realmente fuera un tigre. Cuando me quise dar cuenta, ese poder había comenzado a fluir de nuevo dentro de mí. Para mi sorpresa, mis uñas crecieron y se transformaron en garras, los músculos de mis brazos y de mis piernas se hicieron mas fuertes, y me sentí veloz y ágil. Me estaba transformando en el tigre.
Entonces decidí que usaría ese poder para escalar una de las paredes y alcanzar la 1º jaula, a partir de ahí saltaría de jaula en jaula hasta encontrar la salida.
Con una determinación de hierro salte a la pared y comencé a escalar.
-          Espérame Lisanna, voy a por ti.



Fin del Cap. 2

martes, 3 de mayo de 2011

The Seeker of time Cap 3

CAP 3 VIAJE
Los dedos acariciaron el oscuro cabello de Eli, sus miradas se cruzaron un instante ya que fue ahogada por un largo y dulce beso, ambos comenzaron a deshacerse de sus ropas y se dejaron llevar por la pasión mientras la luna refulgía a través de la noche, estaban solos en medio de unas ruinas donde nadie podía encontrarles nadie... o eso esperaban.
Tras terminar de hacer el amor ambos quedaron tendidos mirando las estrellas de nuevo. Ambos se miraron y supieron que no amarían a nadie tanto como amaban a la persona que estaba con ellos, se iban a besar cuando un extraño ruido hizo incorporarse a Carlos de un brinco
- ¿Has oído eso? - pregunto Carlos
- ¿El que?
- Nada, serán imaginaciones mías - más cuando Carlos se iba a acostar junto a Eli de nuevo el sonido  retumbo en sus tímpanos, esta vez el sonido era mucho más fuerte que la vez anterior, era un crujir de ramas y el sonido de la hierba al ser movida por un par de botas
- Eli ponte a mi espalda - dijo incorporándose
- ¿Que pasa?
- Pronto lo sabremos
Un tipo de complexión delgada, pelo castaño y una F tatuada en el cuello irrumpió frente a los chavales
- ¿Quien eres? - pregunto Carlos
- Si tanto interés tienes... soy Ale, 2º al mando de la 5º división de la organización Firentia
- ¿Que quieres?
- Llevar al prototipo de Torr a la base, vamos, que en definitiva, he venido a por ti
-¿De que esta hablando, Carlos?- pregunto Eli asustada
- Eso ¿de que estoy hablando, Carlos?
- No te metas Eli, por favor,  y... ¿que pasaría si me negase?
- Tienes una novia muy guapa - dijo mientras se acercaba - seria una pena si le pasase algo - y diciendo esto la levanto cogiendola del cuello
- AAgh, Car....los, ayuda
Carlos estaba paralizado, no era muy bueno peleando, no tendría ninguna posibilidad
Ale fue a besar a Eli pero esta le escupió en la cara
- Agh ZORRA, ya me he cansado de esto, despídete de la perra - Ale saco del bolsillo de su chaqueta una 9 mm y apunto a Eli, Carlos dio un salto hacia Eli al tiempo que Ale disparaba, en ese momento el tiempo se detuvo y a Carlos le afloraron unas extrañas palabras a la mente, palabras que dijo en alto
-¡AZARA METREORUM JINTOS!
Un gran resplandor cegó a todos
                         -----------------------------------------------------
Carlos se despertó junto a Eli en lo que parecía una cama de paja, la cabeza le dolía y se sentía débil, no sabía lo que había ocurrido ni como había llegado hasta allí. Entonces recordó el encuentro con el agente de Firentia y ¡¡El disparo!!
Carlos miro rápidamente a Eli de arriba a abajo, estaba perfectamente, Carlos suspiro aliviado
Entonces un sonido a su espalda le hizo dar un bote
Descubrió una chica de pelo negro que le observaba desde la puerta, se percato de que iba disfrazada de mujer de la era feudal
- Hola, soy Carlos, y ¿tu como te llamas?
- Mi nombre es Youna
- Bien Youna, ¿me puedes decir donde estamos?
- Estamos en el pueblo de Westerveld
Carlos se temió lo peor
- ¿En que año estamos?
- Estamos en el año 576

Fin del Cáp. 3

martes, 26 de abril de 2011

La leyenda de los Chelders Cap 1

Capitulo 1
Hogar
-          Ya esta bien, no tiene ninguna gracia, déjame salir de aquí, ¿Nate? ¿Nate estas ahí?
Mi nombre es Nathan Zinder, tengo 13 años.
Yo perdí a mis padres poco después de nacer. Fue entonces cuando el viejo Seth me recogió. Nunca me habían querido hablar del tema, ya que cada vez que lo sacaba el viejo me contestaba esquivamente y siempre acababa cambiando de tema o inventando una excusa para marcharse; mi intuición apuntaba a que mis padres fueron asesinados.
Desde aquel día viajé con el viejo y su troupe de artistas itinerantes. Era una de las troupes más famosas de todo el continente de Aldera.
La vida de artista itinerante es bastante dinámica y alegre, pero a veces se hace dura porque no pasamos mucho más de un periodo en un mismo pueblo, el viejo decía que el buen artista nunca actúa dos veces en el mismo sitio.
Habían pasado ya 3 años desde que entre en la troupe y había aprendido teatro, malabares, trucos de magia y todo tipo de espectáculos.


Cuando apenas llevaba unos días viajando con ellos conocí a una niña llamada Lisanna, de mi edad, la única persona de mi edad que había.
Era simpática, pero también poco avispada, y eso me instaba a gastarle todo tipo de bromas. En esta ocasión la había encerrado en el cuarto de Golred, al que llamaban la masa. Toda la troupe sabia que Golred tenía mal despertar, y en ese momento, el estaba dormido en el cuarto con Lisanna dentro.
Lisanna siempre andaba con una sonrisa en los labios y por más bromas que le gastaba siempre volvía a mí
-          Se que algún día me veras como te veo yo a ti – decía siempre después de que le gastara alguna de mis bromas.
Cuando le preguntaba sobre como me veía ella se limitaba a sonrojarse y salir corriendo avergonzada.
La verdad tengo que reconocer que era un negado para las mujeres, decidí que nunca las entendería.
-          Venga Nate, déjame salir, por favor, te prometo que si me liberas te compensare – dijo Lisanna a través de la puerta cerrada.
-          ¿Cómo piensas compensarme? – pregunte yo desconfiado
-          Libérame y lo sabrás – dijo ella con un tono burlón
Pensé que se estaba tirando un farol, pero la curiosidad me venció y decidí abrir la puerta.
-          Sabia que entrarías en razón, Nate – afirmo Lisanna mientras una sonrisa se dibujaba en sus labios
-          ¿Y bien? ¿Cuál es la compensación? – farfullé malhumorado
Lisanna volvió a sonreír y cuando me quise dar cuenta ella había comenzado a acercar sus labios a los míos.
Como ya antes afirme, era un autentico idiota en lo que a chicas se refiere. No se me ocurrió nada mejor que hacer que apartar a Lisanna de un empujón mientras se me subían los colores
-          ¡¿Pero que haces, desvergonzada?! – es lo único que acerté a decir ya que un molesto tartamudeo se había apoderado de mi voz
-          Te estoy dando tu compensación – dijo ella mientras volvía a acercar su cara a la mía.
-          Déjalo, por favor, no la quiero, quédate tu maldita compensación – y diciendo esto salí corriendo por el pasillo.
La troupe viajaba en varios carromatos grandes tirados por dos caballos cada uno. El sonido de las campanas que provenía del primero de los carromatos significaba que habíamos llegado a un nuevo pueblo.
El viejo Seth les indico con un gesto de la mano a los demas que bajaran de los carromatos, incluidos nosotros.
Resulto ser un pequeño pueblo situado al pie de una alta montaña.
Era un pueblo peculiar ya que todo tipo de animales estaban vagando sueltos por medio de sus calles, las cuales, al igual que todos los edificios del pueblo, eran de un estilo muy primitivo. Había monos, caballos, perros y gatos, y otros animales, algunos de los cuales eran desconocidos para mí.
-          Mira, Nate – me llamo Benny, el malabarista de nuestra troupe – eso que ves allí es un Ligazón, son animales escurridizos de una carne muy valiosa. Es raro que estén en mitad de un pueblo  ya que se supone que no simpatizan con humanos.
De repente, un anciano cubierto de pinturas y semidesnudo, que tenía pinta de ser el alcalde, se acerco al viejo Seth. En ese momento me vino a la mente las historias de indios que solía escuchar de la mano de Nemu. Nemu era el hijo del viejo Seth, nos llevábamos 4 años de diferencia y nos habíamos convertido en lo más parecido a 2 hermanos. El anciano, al llegar a la altura del viejo Seth sonrió cordialmente.
-          ¡Aia! – grito el anciano al tiempo que se golpeaba el pecho. Todo el pueblo lo imito. Poco después les seguimos nosotros.
Muchos pueblos tenían como costumbre un saludo específico. En ese momento recordé una historia que Nemu me contó. Era una historia de ciencia ficción sobre un país gobernado por un rey malvado llamado Hitler que obligaba a sus súbditos a saludar levantando su brazo derecho hacia delante. Nemu se pasaba horas contándome historias. Mi favorita era la historia sobre dos hermanos, Serís y Nathael, que al principio se amaron  como si fueran un mismo ser, pero la semilla de Rucher, el demonio, corrompió el corazón de Serís y le hizo intentar matar a su hermano, este apenado recurrió a la ayuda del todopoderoso Ysuran, dios del universo, y encerró a su hermano en un árbol negro.
-          Me alegra que hayáis llegado a tiempo. Esta noche será la gran fiesta y me gustaría que los tuyos hicierais vuestro espectáculo en dicha celebración. Mi nombre es Kalim. Por favor sentiros como en casa.
-          Gracias, mi nombre es Seth, con mucho gusto aceptaremos su petición – dijo Seth mientras le daba un fuerte apretón de manos a Kalim
En ese momento alguien me toco el hombro. Era Lisanna.
-          Nate ven, quiero enseñarte algo – me susurro mientras me tiraba del brazo.


Lisanna me llevo hasta el otro lado del pueblo. Era una zona totalmente despoblada de edificaciones, solo había un pedestal vació en el centro de ese gran claro.
-          Lisanna, ¿armas tanto jaleo por un pedestal vació? – farfulle con tono cansado mientras me zafaba de un manotazo de la mano de Lisanna
-          Ven, sube al pedestal
-          ¿Para?
-          Tu sube y cierra los ojos, te voy a dar un regalo – Esto ultimo lo dijo mientras le brillaban los ojos
-          No pienso hacerlo – dije dándome la vuelta, pero Lisanna me agarro del brazo y me tiro hacia ella
-          No te escaparas – sin que pudiera zafarme ella me agarro la cara y me planto un beso en los labios. Era un sabor dulce pero a la vez era amargo, una especie de escalofrió recorrió mi cuerpo y comencé a sonrojarme, he de decir que me gusto.
-          ¿Por qué has hecho eso? – pregunte lleno de vergüenza, era evidente que era mi primer beso.
-          Porque me apetecía – me dijo ella sonriéndome de forma traviesa
-          Esa no es una razón convincente – gemí yo mientras me zafaba de ella con una violenta sacudida
La sacudida fue tan brusca que perdí el equilibrio y caí de espaldas. Cuando me levante me di cuenta de que había caído dentro del pedestal.
Antes de que pudiera reaccionar un cegador pilar de luz verde envolvió el pedestal, conmigo dentro


Cuando abrí los ojos creí que estaba soñando. Me encontraba en una ciudad dorada sumergida, pero no necesitaba oxigeno para respirar. Mire hacia el cielo y pude distinguir 5 lunas diferentes que representaban a las distintas fases de la luna, menguante, creciente, media, nueva y llena.
La calle en la que estaba era dorada en su totalidad, como el resto de aquel increíble lugar.
Me pare un momento a pensar en cuanto podría valer un edificio como el que estaba mirando, pero pronto desistí ya que las cifras le salían desorbitadas.
Decidí avanzar por la calle que tenia enfrente, pensé en buscar a alguien que me diera un mapa pero pronto comprobé que aquel lugar estaba vacío.
Al llegar al final de la calle vi lo que parecía ser un templo. A ambos lados estaban grabados símbolos que representaban a diversos animales, pero eso no era lo mas extraño de todo. El edificio estaba incrustado en un gran árbol negro. Ese árbol era lo único que desentonaba de lo demás. Todo era dorado y azul, excepto ese árbol…
Me vino a la mente de nuevo la historia de los dos hermanos que me contó Nemu.
Sin pensármelo mucho decidí entrar en el templo.
En cuanto puse un pie dentro de el me encontré en una sala totalmente dorada.
Tarde un rato en acostumbrarme al intenso brillo de las paredes, el suelo y el techo. Cuando mis ojos se acostumbraron a la luz me di cuenta de que la sala estaba totalmente vacía excepto por una figura de pelaje blanco que caminaba sobre cuatro patas y estaba sentada con una pose imponente en el centro de la sala.
No tarde en comprobar que se trataba de un tigre blanco.
Nos miramos a los ojos durante un rato y durante ese tiempo nuestros corazones parecieron fundirse en uno solo.
Antes de que pudiera reaccionar el tigre se abalanzo sobre mi y atravesó mi pecho con su garra en medio de un fogonazo de luz, pero por razones que no alcance a entender, no sentí dolor, sino una extraña fuerza salvaje…


Me despertó un olor intenso a oxido, mezclado con un olor a quemado y a muerte. Repare en que me encontraba en el pedestal de nuevo y en que Lisanna no estaba a mi lado.
Entonces, al levantar la cabeza lo vi.…
El pueblo estaba ardiendo en refulgentes llamas verdes.

Fin del capitulo 1

lunes, 18 de abril de 2011

The Seeker of Time Cap 2

Cap 2 proposicion
Eli y Carlos entraron al cine cogidos de la mano, Carlos era la persona más feliz del mundo en esos momentos, había recuperado a la persona que mas había amado en toda su vida.
Se sentaron en la penúltima fila, arriba. La película era una de terror, los extraños. Carlos tenia por costumbre descojonarse en este tipo de películas. También le gustaban estas películas porque cuando Eli se asustaba se abrazaba a el y no había quien la despegara. Ninguno se percato de que el mismo hombre que los había estado observando afuera estaba sentado detrás de ellos.
Era un tipo de complexión fuerte, muy moreno de piel sin llegar a ser negro, pelo oscuro muy corto y rasgos duros. Llevaba una chaqueta larga de cuero negro que le llegaba a los tobillos, gafas de sol, guantes del mismo material que la chaqueta y unas extrañas botas de metal.
La película acabo pronto y ambos salieron del cine
- Carlos... te pasa algo... la forma en la que me saludaste, lo extrañamente pegado a mí que estas, cosa que normalmente no ocurre, además, no te has metido conmigo por asustarme en la peli ¿Que es? ¿Que te pasa?
Carlos se disponía a contarle todo lo ocurrido, el como había vuelto atrás en el tiempo; mientras, el tipo que les había estado siguiendo saco una pistola con silenciador y se dirigió hacia Carlos, mas antes de que llegara a su destino, un tipo de pelo castaño, complexión fuerte, ojos castaños y rasgos duros interrumpió la conversación de la pareja y el de la pistola paro
- Hola, Carlos Arnedillo ¿verdad? Ven un momento, hay algo que me gustaría decirte
-Eli, quédate aquí, ahora vuelvo
- No te preocupes, ve
Carlos y el tipo de mirada dura se apartaron un poco
- Vera, estoy aquí para hacerle una proposición
- ¿Que es?
- Queremos que nos ayude a pararle los pies a una organización
- ¿¡QUE?
- Lo que oyes, sabemos que tienes poderes, que puedes alterar el tiempo, necesitamos esos poderes
- ¿Que pasa si me niego?
- Esa organización también quiere esos poderes, por lo que irán tras de ti, ese tipo de ahí, el cubano, es Jonny Lunch, un miembro de esa organización, tarde o temprano atacaran a tus familiares y amigos para utilizar tus poderes
-Vale, estoy dentro
- Una cosa mas, nadie lo debe saber, saberlo solo conllevara que corran mas peligro, ahora saca a tu novia de aquí que va a haber marcha
- ¿Como te llamas?
- Casey, Stanley Casey
- OK  Cas, me la llevare de aquí
Carlos fue hacia Eli, la cogio de la mano y se la llevo a paso ligero
- ¿Adonde vamos?
- Ya lo veras, preciosa
Mientras Casey había comenzado un tiroteo contra Jonny en mitad de la sala del cine; Casey se había parapetado detrás de unos asientos mientras Jonny había sacado 2 MP5 y disparaba a todo lo que se movía
- Nunca has sabido ahorrar la munición
Con una ágil voltereta rodó por la zona de escaleras del cine, lanzándole un pequeño cuchillo a Jonny en el proceso, que impacto en su estomago
Herido como estaba, Jonny se retiro
Mientras, Carlos había llevado a Eli a unas ruinas que había a la salida de San Fernando
- ¿Para que me has traído aquí?
- Espera y veras
El sol se escondió por el horizonte, y pronto aparecieron infinidad de estrellas fugaces en el cielo, era una lluvia de estrellas. Eli estaba maravillada.
- Te quiero, ¿lo sabias?
- Buaf, ya somos dos, jaja, yo también me quiero
- Idiota, jaja
- Claro que no tanto como a la preciosidad que tengo delante
Ambos se besaron bajo la luz de la lluvia de estrellas y supieron que esa seria una noche que nunca olvidarían....

martes, 12 de abril de 2011

La leyenda de los Chelders - Prologo



Prologo
Leyenda de los Chelders


A todos nos han contado historias alguna vez. Historias infantiles, como Caperucita Roja, historias de amor, historias de intriga y misterio, historias de acción y suspense, etc.…
Entre todo ese cúmulo de historias están las historias sobre seres mitológicos, seres de ensueño, pero también las hay de seres diabólicos. Son historias y leyendas que nos hacen temer a la oscuridad o llevar crucifijos en el cuello.
En esta ocasión hubo una historia, tenida en cuenta por todos como una simple leyenda de niños, que se hizo realidad. La leyenda de un grupo de seres capaces de aniquilar cualquier población que quisieran en menos de cinco minutos. La leyenda de los Chelders.
A continuación saldrá a la luz por vez primera la historia de vida de un chico llamado Nate, de cómo perdió su vida tal y como la conocía y paso a hacer cosas que nunca imagino, mientras continuaba con la búsqueda de dichos seres, los Chelders, unas criaturas de leyenda, de una leyenda roja como la sangre y oscura e insondable como una noche de luna nueva…






lunes, 4 de abril de 2011

2 historias, 2 mundos

A partir de ahora el blog expondra 2 historias totalmente diferentes: El buscador del tiempo,  y La leyenda de los Chelders. Cada lunes saldra un capitulo de una de ellas en el orden que he ido diciendo, es decir una semana sera el buscador y la siguiente La leyenda de los Chelders espero reunir muchos lectores ^^ en fin lean y comenten =)

lunes, 28 de febrero de 2011

The Seeker of Time Cap 1



Cap 1   error

Hay una antigua leyenda que dice que algunas personas tienen el poder de hacer realidad sus mas fervientes deseos, algunas personas viven con el deseo de poder volar, otros con el deseo de poder respirar bajo el agua o tener toda la riqueza del mundo. Esta historia relata la vida de un miembro perdido de una antigua civilización llamada Torr, la cual era famosa porque sus miembros podían controlar el tiempo, otro de los deseos que la humanidad siempre ha tenido, este chico se llama Carlos y este es el día en el que su vida, la de su novia Elisa, y la de todos sus amigos, cambiara para siempre
--------------------------------------------
Carlos salio de su casa en dirección a su instituto, como hacia todas las mañanas, era un chico de estatura y complexión media, pelo negro y ojos marrones, no era feo, pero tampoco un sex symbol por lo que pasaba desapercibido ante los demás. Aquel día había quedado con su novia Elisa para ir al cine.
Tras salir de clase se cruzo con la hermana de Eli, Alice.
- Hola Carlos, hoy has quedado con mi hermana ¿verdad?
- Si, la recogeré a las 6
Alice se acerco a Carlos y le susurro al oído
- ¿Habéis echo algo ya? - susurro con picardía Alice
Carlos opto por pasar de ella
- Bah, eres un cobarde, Carlitos
El día pasaba lentamente y Carlos se sentía cada vez más nervioso.
Por fin llegaron las 6 y Carlos marcho en dirección al plaza. Justo cuando llegaba a la puerta se encontró con una amiga suya de la infancia, Sara
-Sara, que de tiempo sin verte, ¿que hay de tu vida?
- La verdad,... te estaba esperando, hay algo que quiero decirte desde hace mucho tiempo
- Dime
-Yo..... - Sara miro a los ojos a Carlos - Te quiero - y dicho esto le beso en los labios.
Carlos quedo totalmente impactado, no se lo esperaba, no sabia como reaccionar; finalmente decidió dejarse llevar, por lo que la beso de nuevo. En ese momento, Eli doblo la esquina y se quedo petrificada al ver la escena. Carlos la vio y soltó a Sara para ir tras Eli que acababa de salir corriendo con lágrimas en los ojos.
- ¡Espera, Eli, no es lo que parece, esto... yo solo... deja que me explique!
- No hay nada que explicar
Eli siguió con su carrera hasta que Carlos le cogio del brazo
- Eh, preciosa, esto puede arreglarse
Diciendo esto Carlos intento besarla, a lo que Eli respondió con un bofetón
- Se acabo, Carlos, hemos terminado
Carlos quedo plantado en la acera de aquella calle mientras Eli se marchaba con lagrimas cayéndole de los ojos. Se acabo, había dejado escapar a la persona a la que mas había amado en toda su vida.
Los días siguientes se le hacían interminables a Carlos, Eli no le respondía ni los correos, ni los mensajes, ni tampoco le cogia el móvil, fue a su casa un par de veces y nadie le abrió. Todo empezaba a dejar de tener sentido para el. Sin Eli en su vida el mundo se le antojaba triste y sin color. Aquel día se acostó pensando en ella y en que le gustaría volver atrás en el tiempo para rectificar lo sucedido con Sara, y también para decirle cuanto la amaba ya que ahora que la había perdido se había dado cuenta .Lo deseaba con todas sus fuerzas, la deseaba a ella. Con estos pensamientos se quedo dormido.
Carlos se levanto como todas las mañanas y fue al instituto como de costumbre. El instituto se le antojo extraño ya que dieron como nuevas cosas que dieron ya un tiempo atrás.
A la salida del instituto se cruzo con Alice, Carlos creía que ella le miraría mal y pasaría de el pero en cambio fue directamente hacia el
- Hola Carlos, hoy has quedado con mi hermana ¿verdad?
- ¿Como?
- Si si, ella me dijo que habías quedado para ir al cine... ¿Carlos estas bien?
Carlos estaba impactado, por eso el colegio daba cosas atrasadas ¡Había vuelto al día en que corto con Eli!
Llegaron las 6 y Carlos fue al plaza y tal y como esperaba se encontró con Sara
- Carlos, hay algo que me gustaría decirte
- Sara, lo siento, estoy enamorado de Eli, tu te mereces a alguien que te quiera de verdad, gracias, me has hecho darme cuenta, - le dio un beso en la frente y se marcho. Sara quedo con una mezcla de desolación y confusión, ¿como sabia Carlos lo que le iba a decir?, ¿y a que se refería con lo de que ella le había hecho darse cuenta?
Carlos descubrió a Eli jugueteando distraída con su móvil en la valla de piedra del Plaza.
- Carlos - dijo Eli levantándose de un brinco -llegas tarde
Carlos abrazo a Eli con fuerza, esta comenzó a asfixiarse
- No sabes cuanto te he echado de menos, preciosa
- Pero si me viste ayer, Carlos, ¿te encuentras bien?
- Mejor que nunca - dijo, acto seguido la beso - entremos ya
Ambos entraron al cine sin percatarse de que en la otra acera había un enigmático hombre observándoles mientras hablaba por el móvil
- No hay duda, es un Torr, vale, entendido jefe, mañana entraremos en su domicilio - el misterioso hombre colgó el móvil y se adentro en el cine también.
Fin del Cáp. 1