martes, 12 de junio de 2012

The seeker of time cap 7


Cáp. 7 el buscador del tiempo
- ¿Que pretendes hacer con el poder de Carlos? - dijo Pablo
- Cambiar el futuro - respondió Ale al instante
-¿Como?
- En el futuro ese chico será un peligro para la organización y su objetivo
-¿Y ese objetivo cual es?
- Ya que no saldrás vivo de aquí te lo diré, pensamos usar esos poderes para conseguir el poder de Asrael
- Jajaja estáis locos, eso no es mas que una leyenda
- Te equivocas, hace algún tiempo encontramos unos escritos que corroboraban la existencia de ese antiguo ser en el pasado. Con su poder formaremos nuestro propio mundo
- Así que vuestro plan es utilizar el poder de Carlos para volver al pasado mas remoto y someter al supuesto demonio que aterrorizo la tierra hace millones de años y de paso impedir que Carlos os chafe los planes, astuto
- Nos veremos en el infierno, Alucard - dicho esto un gran agujero negro se creo enfrente de Ale y comenzó a absorber todo a su paso
Los pies de Pablo comenzaron a despegarse del suelo, si el agujero lo consumía todo estaría perdido. Pero de repente el agujero negro desapareció y Ale comenzó a llorar sangre
- Todavía no puedes controlar los poderes que Oscar te ha dado - dijo un tipo esbelto que apareció detrás de Ale, de entre los arbustos
- Cállate Gael, no te interpongas...
- Te sugiero que me hables con respeto, soy tú superior al fin y al cabo
Pablo salio huyendo ágilmente, sabia de sobra que no tenia ninguna posibilidad contra los 2 el solo.
-¡Rápido, se escapa!
-Déjalo escapar, se encontraran con una sorpresita cuando lleguen a Aldana
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El sol aparecía por el horizonte justo cuando el grupo veía a lo lejos el reino de Aldana. Tenía algunos edificios inmensos, y era una ciudad circular con un gran castillo en el centro.
Eran 4 personas y la larga noche los había dejado agotados, así que decidieron ir a una taberna de la zona a descansar.
Se oía el ajetreo de la gente desde fuera, parecía que esta ciudad iba a ser mucho más alegre que la anterior.
Mas cuando el grupo entro el silencio retumbo en la taberna mucho mas que el ajetreo anterior. Todos los miraban
- Tabernero, 4 habitaciones por favor - dijo Paula tranquilamente
Pero el tabernero también estaba petrificado mirándoles
- ¿Se puede saber que ocurre? - pregunto Carlos en tono impaciente
Pronto la respuesta les llego sola. Pegados a un gran tablón habían 5 carteles de Se busca:
Carlos, el buscador del tiempo: 300.000.000  $
Elisa, la maga negra: 120.000.000 $
Youna, la mensajera del diablo: 50.000.000 $
Pablo, el filo sangriento: 250.000.000  $
Paula, la bruja endemoniada: 230.000.000 $
- ¿Bruja endemoniada? Será coña - dijo Paula ofendida
Todos los de la taberna comenzaron a acercarse, algunos sacaron sus armas, otro corrieron despavoridos
Intuitivamente Carlos desenvaino la Anagá, Eli agarro su colgante, Paula comenzó a susurrar un hechizo y Youna agarro su bastón.
Pronto todos los que quedaban en la taberna se les abalanzaron.
El grupo comenzó a luchar ferozmente. Los de la taberna no eran rival para ellos.
Finalmente tuvieron que salir corriendo ya que les superaban en número. Pronto llegaron a la plaza del centro de la ciudad y toda la población los rodeo en una especie de campo de batalla de piedra.
Todo el mundo abucheaba "muerte al buscador, quemad a la bruja" y cosas por el estilo. Cerraban el círculo más y más, atrapando al grupo. Ellos solos no podrían contra todos a la vez.
Pero de repente la gente empezó a caer.
-¿Que esta pasando?
Eran flechas lo que caían. Carlos aprovecho para comenzar a atacar y abrirse un camino para la retirada
- Es hora de que muestre mi verdadero poder... - Paula comenzó a rezar en una lengua extraña y un aire gélido llego enseguida - ICE AGE
Una gruesa capa de hielo congelo a todos los atacantes y el silencio reino de nuevo
- Dios, eres increíble... - Eli se emocionaba cada vez que Paula mostraba sus poderes
- En el futuro te enseñare a hacer eso - contesto ella satisfecha
2 hombres saltaron desde la copa de un árbol. Uno llevaba una larga melena roja recogida en una larga coleta y llevaba un gran arco en la mano. El otro, un poco mas esbelto que el anterior tenia el pelo albino pelado en forma de cresta y portaba una increíble ballesta doble
- Hola - era el de la cresta el que hablaba - Soy Syrius Darkhunter y este es mi fiel amigo Shinon. - dijo señalando al pelirrojo - somos parte de la guardia personal del rey Finley, del verdadero rey, ya que ahora mismo hay un impostor en el trono que es el que esta causando todo esto... ha puesto recompensa a vuestras cabezas y a convencido a todo el pueblo de que sois un peligro para la paz y que debéis ser exterminados, y no solo aquí, se esta divulgando la noticia en todos los rincones del mundo...
- ¿Pero por que nos hacen esto? - pregunto Eli - nosotros solo queremos volver a casa...
- Firentia - dijo Carlos - esos cabrones están detrás de todo esto
- Antes que nada os llevare a ver a nuestro rey, al verdadero. Hablad de esto con el.
Dicho esto, Syrius y Shinon guiaron al grupo por unas alcantarillas a las que se accedía desde la entrada al castillo.
Tras media hora de camino llegaron a una puerta. Un tipo de mediana edad, pelo corto negro y un poco de tono moreno de piel estaba sentado en una cama.
- Bienvenidos, soy el rey Finley, quiero que me contéis todo lo ocurrido desde vuestra llegada
Carlos no se lo podía creer. El rostro que estaba frente a el era exactamente igual al de su padre, que desapareció hace mucho tiempo
- ¡¡¡Padre!!!!

sábado, 9 de junio de 2012

Prologo The Savers


Prologo: La leyenda del héroe del alba y los 4 pilares

-        Mama, mama, ¿podrías contarme de nuevo aquella historia que tanto me gusta oír?
-        ¿Otra vez Jude? Siempre me pides la misma historia, ¿No prefieres que te cuente otras que conozco, como la leyenda de Mefías o los 7 sellos?
-        No mama, la leyenda del héroe extranjero, venga va, porfa
-        Tss, nunca cambiaras, esta bien, pero después a la cama ¿vale?
El pequeño Jude asintió con la cabeza.
-        Escucha bien la historia, para que puedas contársela después a tus hijos en un futuro:
“Hace muchos, muchos años, Enterra era un mundo de prosperidad, con verdes praderas y altas montañas, todo un remanso de paz. Por aquel entonces, el Kara era un bien del que todos disponían, la fuerza vital del mundo, no existían las guerras ni las batallas, el Kara daba longevidad indefinida a los Enterranos y todas las tribus del mundo, incluyendo los Urklay, las hadas del bosque y hasta los elfos oscuros del norte, todos, vivían en paz y armonía.
Pero un día el mundo cayó presa de la ambición de un demonio que le arrebato el Kara al mundo, los lagos se secaron, los cielos se oscurecieron y las guerras se desataron. Algunas razas se unieron al bando del demonio, como los orcos, los Urklay, los Nahab y hasta los elfos, presos del miedo que este y la falta de Kara les infundía. Otras razas, como las hadas, los trolls o los dragones, se pusieron del bando del emperador de Krakoria y lucharon contra las huestes que el demonio había reunido, y así fue como comenzó la guerra más sangrienta que el mundo haya visto jamás.
La batalla cada vez se hacia mas sanguinaria, el bando de Krakoria estaba perdiendo cada vez a mas gente y la desesperación se hacia notar en todos sus hombres, minando su moral.
Fue entonces, cuando, surgido como de la nada, apareció un extraño joven que venia de otro mundo, acompañado de 4 bravos guerreros.
El joven portaba una misteriosa espada a la que apodaron como la “Paracelsus”, que significaba “Domadora de Dioses” en el idioma de los Ginons, una tribu de sabios que hasta ahora había vivido al margen de la guerra aislado en las montañas del norte.
El joven y los 4 guerreros consiguieron sellar al demonio en las profundidades de la tierra y devolver el Kara que había sido robado al mundo, acabando así con una guerra que duro un total de 100 años.
Como tras la batalla,en el cielo que se había nublado por la guerra volvió a salir el sol , la gente le llamo el Héroe del alba, y los 4 guerreros pasaron a la historia como los 4 pilares del alba.
Entonces el Héroe dejo Enterra en manos de los 4 pilares y desapareció sin dejar rastro, pues ya había terminado con su tarea. Fue entonces cuando los 4 pilares decidieron fundar 4 equipos de protección, destinados a proteger y proporcionar el Kara a los habitantes de Enterra y evitar que los demonios que aquel maligno ser hubiera creado sembraran el caos en el mundo.
Krado, el pilar del conocimiento, creo el equipo Fireforge
Megu, el pilar de la esperanza, creo el equipo Seven Fight
Kansel, el pilar de la astucia, creo el equipo Dark Night
Ragnell, el pilar del valor, creo el equipo The Savers
Y asi fue como estos valerosos equipos, aun protegen el mundo actualmente.
Aunque su recuerdo se ha borrado, la leyenda aun se respira en el viento, pues hay quien afirma, que cuando el mundo caiga en la oscuridad de nuevo, el Héroe del alba volverá para salvar una vez más  este mundo de su día final”
Antes de que terminara de contar la historia, el pequeño Jude ya se hallaba inmerso en un profundo sueño.
- Duerme mi pequeño, descansa ahora pues quien sabe lo que sucederá mañana – la cansada mujer se dirigió hacia la ventana de la habitación y miro hacia el exterior, las 4 lunas se hallaban en una posición que recordaba mucho a un cuadrado geométrico – espero que la leyenda sea cierta, y realmente venga alguien a poner fin al mal que se avecina…

Fin del prologo

martes, 10 de abril de 2012

La leyenda de los Chelders Cap 3

Cáp. 3
Determinación

Ascendí ágilmente por la pared valiéndome de las garras que mi poder me había conferido. Era un sentimiento extraño el que me invadía en esos momentos. Me sentía capaz de todo, invencible. Pero a la vez sentía un indescriptible miedo en mi interior. No sabia a que le temía exactamente, solo sabía que debía tener cuidado con ese poder.
Antes de que me diera cuenta estaba a la altura de la 1º jaula. Me impulse contra la pared usando mis patas traseras y de un gran salto me encaramé en la jaula.
Entonces vi el gran abismo que había bajo mis pies. Era todo oscuridad, no podía ver el fondo por más que tratase de escudriñar entre las sombras. Tras un rato decidí dejar de intentar medir la profundidad de ese insondable abismo.
Me centre en la jaula que tenia delante. Se trataba de un salto de 10 metros de longitud. Aun con mis recién adquiridos poderes felinos, podría calcular mal la distancia del salto y caer al abismo. Es evidente que si caía no sobreviviría a la caída.
Las dudas comenzaron a asolarme, después de la valentía con la que le hable a Aeolus resultaba que solo era un cobarde hablador. No estaba hecho para salvar a nadie, y menos a Lisanna.
Lisanna… es cierto, era por ella por quien luchaba. Recordé el olor a pelo quemado, el cadáver de Benny a mis pies, y la mirada de pesadilla de aquellos hombres, los Chelders, existían de verdad. ¿Tendría alguna posibilidad de hacerles frente con la mascara del viento?
Probablemente no. Mi moral fue disminuyendo, y note como mis poderes comenzaron a extinguirse mientras seguía suspendido en aquella jaula, transformándome en el débil chico de siempre.
Entonces recordé el último momento que pase con Lisanna antes de ir a aquel lugar dorado. Recordé aquel calido beso que me dio antes de caer al pedestal. Ahora me sonaba como una queda despedida.
Me subí a la parte superior de la jaula y tome una  firme determinación, salvaría a Lisanna costara lo que costara.
Con ánimos renovados zarandee la jaula moviendo la cadena que la fijaba al techo.
La jaula comenzó a balancearse de manera mas pronunciada cada vez. Cuando el balanceo fue lo suficientemente amplio, salte al tiempo que volvía a transformarme en tigre.
El espectacular salto cubrió de forma veloz la distancia que separaba las 2 jaulas, llegando con facilidad a la jaula siguiente.
Cuando mire hacia el frente vi que el corredor se extendía varios kilómetros a lo lejos de la misma manera, jaulas cada 10 metros y nada de suelo.
Al igual que cuando entre en el templo, no se por cuanto tiempo estuve repitiendo el proceso, tal vez unas horas, tal vez días…
Tenía las zarpas magulladas, me costaba respirar y todos los músculos y huesos de mi cuerpo me ardían a causa del exceso de uso de mi poder.
Cuando creí que no iba a poder continuar vi que de repente las jaulas desaparecían, frente a mi solo había un corredor vacío sin suelo en el cual apoyarme para seguir adelante.
Por si fuera poco, el cansancio había podido conmigo y había vuelto a mi forma humana.
La desesperación se fue apoderando poco a poco de todo mí ser.
Me encontraba suspendido en aquella jaula, había vuelto a mi forma humana y ante mí se extendía un interminable corredor con un pozo sin fondo por suelo.
Entonces volvió a mi mente la imagen de toda mi troupe asesinada, de los Chelders irguiéndose, amenazantes, frente a mí.
¿Qué podría hacer yo, un chico indefenso, contra aquellos seres de pesadilla? Había sido demasiado obstinado al pensar que los poderes que adquirí en aquel templo dorado serian suficientes para cumplir mi venganza ¿Cómo podría pensar en salvar a Lisanna si no podía si quiera salir de ese maldito templo?
De repente, me percate de algo que no había notado hasta entonces, el viento. Desde que la prueba había dado comienzo había soplado por aquel angosto pasaje un extraño viento. Era un viento muy suave. Si te quedabas quieto un rato y te concentrabas tal vez podrías conseguir notar cómo te mecía el pelo y te acariciaba la cara. Pero eso no era lo que lo hacía tan extraño.
A pesar de su suavidad, pude notar una extraña fuerza en ese misterioso viento. Una intensidad que fácilmente podría hacer volar a un pajarito que por allí pasase.
Entonces, las palabras de Aeolus inundaron mi mente: “Necesitaras ser un pájaro para salir con vida del templo”… Claro, ha eso se refería, no era una simple burla metafórica, me estaba explicando cómo usar ese viento a mi favor.
De todos es sabido que las aves usan las corrientes de aire para planear y volar por el aire, tal vez si yo trataba de hacer lo mismo me transformase en pájaro o algo, o simplemente, ese extraño viento me permitiese volar como si de un ave me tratase.
Sin pararme mucho mas a pensar en lo que hacía me arroje desde aquella jaula a aquel abismo sin fondo que se extendía bajo mis pies.
Comencé a caer rápidamente a una velocidad cada vez mayor. Note la fuerza de la gravedad atrayéndome hacia el abismo cada vez con más fuerza, todos mis músculos se estaban desgarrando a causa de la velocidad con la que mi cuerpo se precipitaba hacia el vacio.
De repente, a mi alrededor el aire se hizo más espeso, casi tangible, y la velocidad con la que estaba cayendo decreció un tanto. Una sonrisa triunfal afloro a mis labios.
Sin embargo esa euforia se desvaneció en seguida cuando ese viento amaino y comencé a caer a una velocidad mayor incluso que la que llevaba antes.
Una sensación indescriptible de vértigo y terror se apodero de mí.
Fue entonces cuando lo supe. Moriría allí mismo, en medio de ninguna parte. No podría salvar a Lisanna…
Lisanna…  me di cuenta en ese mismo instante que estaba totalmente enamorado de ella, la amaba. La amaba con toda mi alma, mas no volveria a estar con ella para decirle lo que sentía porque, como otros tantos aventureros, según había dicho Aeolus, moriría en ese maldito templo.
Con esos pensamientos en mi cabeza cerre los ojos y continue precipitándome por aquel abismo, rumbo a mi temido final.
Entonces todo se oscureció, había perdido el conocimiento…


-          O eres un idiota o eres un genio – me despertó la voz de Aeolus.
Al abrir los ojos me di cuenta de que me hallaba en la entrada del templo del viento, parece ser que, de alguna manera, había pasado la prueba.
-          ¿Qué ha pasado? – pregunte aturdido. Todo me daba vueltas y me sentía agotado. Aun me dolían todos los músculos del esfuerzo sufrido durante la gran caída.
-          Encontraste la salida del templo.
-          Recuerdo que estaba cansado de saltar entre las jaulas y entonces de repente dejaron de aparecer jaulas, y  entonces… salte al vacio.
-          Exacto, en eso consistía la prueba, la prueba del viento era una prueba de esperanza, si conseguías continuar sin rendirte y pensabas en todas las posibilidades, por muy locas o imposibles de realizar que estas te parecieran, terminarías reparando en que el inmenso abismo que tenias a tus pies no era otra cosa sino el portal de salida del templo. Has demostrado que no te rindes fácilmente y que o bien eres muy listo o bien eres un simple cabeza hueca que actúa por instinto, de cualquier manera hay algo que tengo que contarte antes de cederte el poder de la máscara de viento.
-          Desembucha
-          Se trata de tu pasado, ¿Recuerdas algo de tus padres?
¿Mis padres? Porque apelaba el oráculo del viento de repente a mis padres.
-          Nada, ni siquiera les conozco, el viejo Seth me conto que murieron hace mucho, pero nunca me llego a decir como murieron.
-          Nate, tras ver tu manera de actuar cuando llegaste al templo comencé a tener mis sospechas, pero cuando te vi transformarte en aquel tigre blanco todas mis sospechas se disiparon…
-          Lo del tigre blanco… simplemente me transformo cuando lo necesito, desde aquella vez que estuve en ese extraño lugar llamado Xeana…
-          ¿Has estado en Xeana? Entonces ya no cabe ninguna duda, eres uno de ellos.
-          ¿De que estas hablando? – Notaba que por momentos me estaba poniendo más nervioso. Aeolus me miro fijamente.
-          Eres un Xeario, realmente no eres de este mundo, sino de uno superior, del sitio donde estuviste aquella vez es del que procedes, y la razón por la que no sabes nada de tus padres es porque ellos murieron antes de que tu nacieras, ellos son parte del grupo de héroes que salvaron Aldera hace 30 años del cataclismo, supongo que habrás oído hablar de esa catástrofe
-          Si, fue una catástrofe de escala mundial, fue entonces cuando el mundo se separo en lo que ahora son los cuatro continentes, dicen que fueron unos demonios los que lo provocaron, pero que un grupo de 5 héroes con poderes increíbles les detuvieron antes de que consiguieran destruir por completo el corazón de la tierra, la Semilla de Ashera. Es una historia muy famosa.
-          Pues bien, Nate, tu padre no es otro que Tyrael, la persona que lidero aquel grupo. Tu padre era un Xeario, al igual que tu. Y eso no es todo, resulta que tú ya te has topado con los demonios de la leyenda…
-          ¡Los Chelders!
-          Exacto. Nate, debes detenerles antes de que consigan su objetivo, dirígete al sur, a las montañas Urklay, al poblado de Kulkan, es allí donde se encuentra el siguiente templo. Si recolectas el poder de todas las mascaras elementales tal vez tengas una oportunidad de destruir a los Chelders, también deberás aprender a manejar tu Xeaforma del tigre blanco a la perfección si quieres realmente tener posibilidades contra ellos.
-          Está bien, allí me dirigiré.
-          Antes de darte la máscara tengo una última petición que hacerte – me dijo ya con la máscara del viento en su mano – en algún lugar de Aldera viven los otros 4 Xearios de la leyenda, encuéntralos y haz que se unan a tu causa.
Y sin decir nada más me tendió la máscara del viento, antes de que me metiera en el portal de regreso, me despidió con un simple “Confió en que lo harás bien” y un saludo con la mano.
Cuando regrese a la aldea vi que los cadáveres seguían esparcidos por el suelo, pero los Chelders habían desaparecido.
En su lugar, solo había una figura erguida entre todos los muertos. Se trataba de Nemu…


Fin del Cap. 3



The Seeker of Time Cap 6

CAP 6 LA CUEVA
Carlos no sabía cuanto tiempo llevaban corriendo por aquel largo bosque, hace tiempo que el bosque que atravesaban se había vuelto mucho mas espeso, lo suficiente como para solo permitir que unos pocos rayos de luz de luna penetraran en su gruesa capa de hojas oscuras. Pablo, el misterioso tipo que los salvo de una muerte segura en el castillo de Drácula los había vuelto a ayudar a escapar del teniente de la organización Firentia, Ale. Lo que no paraba de rondar la mente del joven era... ¿Por que?... ¿Quien era y que quería?... No sabría describir la sensación que albergaba en su interior si le hubieran preguntado, pero por alguna razón tenia un mal presentimiento.
Pablo les había dicho que debían seguir todo recto por el bosque hasta llegar a la ciudad de Aldana, una región en la que probablemente les ayudarían a volver a su época. Pero pronto les surgió un problema que no se esperaban... el bosque acababa en una inmensa montaña infranqueable
- Ya sabia yo que no debíamos confiar en ese tipo - Carlos estaba evidentemente cabreado y hablaba entre jadeos debido a la larga carrera que acababan de realizar - este sitio no tiene salida
- Espera - dijo Youna - yo de pequeña de vez en cuando venia con mi hermano Yuko aqui. - al pronunciar a su hermano una nota de tristeza se dejo notar en su voz - hay una cueva que atraviesa la montaña, seguidme.
Los 3 jóvenes fueron bordeando la montaña hasta que al poco tiempo se perfilo ante ellos una pequeña entrada a una oscura cueva
- No me hace mucha gracia entrar ahí - dijo Eli con la cara que tienen las crías de gato asustadas
- No hay nada que temer - aseguro Youna - yo iré delante
Y así los 3 se adentraron en las profundidades de la cueva
- Hay una leyenda que dice que hubo aquí en la edad oscura una gran guerra contra una bestia infernal que acabo con la llegada de un héroe que sello a  la bestia en las profundidades de la cueva, mas el héroe pereció al realizar tal proeza y su arma se perdió también en la cueva - Youna sentía mucha melancolía al relatar la historia - era un cuento que me contó mi madre hace mucho tiempo, antes de que murieran - al decir esto ultimo una gruesa lagrima se escurrió por su mejilla.
De repente vieron como el camino se acababa en un pasillo sin salida
- Tiene que haber un interruptor secreto por aquí, siempre los hay - dijo Carlos palpando la pared de piedra, la situación le recordaba a las películas aventureras que solía ver en su época
Pronto dio con lo que buscaba, un saliente de piedra se hundió en la pared tras recibir la presión que Carlos ejerció sobre ella y un chasquido se escucho a sus pies.
-¡Corred! - grito Carlos pero ya no dio tiempo. El suelo se hundió en 2 partes separadas por un inmenso tabique insalvable. Carlos cayó por el 1º y Eli por el 2º. Youna consiguió saltar en el último momento y encaramarse al suelo. Observo que la pared que bloqueaba el camino había desaparecido y que podía continuar. Lo que habían experimentado era una trampa, probablemente construida para la bestia de la leyenda, o tal vez para los cazatesoros que una y otra vez venían a la cueva, en busca del arma del héroe de la leyenda
-Intentad encontrar la salida desde donde estáis - les grito Youna a los de abajo - nos encontraremos en la salida - y sin mas, Youna continuo su camino
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Eli se levanto dolorida. Había sido una caída equivalente a caerse de un 2º piso, por lo que le dolían algunos huesos, pero no se había doblado ni roto nada, por suerte.
Decididamente se levanto y comenzó a avanzar por el único camino que había. La cueva era fría y oscura y además contaba con una humedad que te calaba hasta el último hueso del cuerpo. Eli oía el persistente gotear de agua que provenía de la pared que la separaba de Carlos, era la 1º vez desde el viaje al pasado que se habían separado y se sintió vacía por dentro, como si le faltara una parte de ella. De repente el pasillo tomo un desvió hacia la derecha y pronto se encontró en una sala gigantesca con 2 jaulas en su interior: una pequeña y otra grande. La grande estaba cubierta por un gran telón rojo.
Eli se acerco a la pequeña y distinguió la silueta de una mujer joven, probablemente de unos 19 años de edad, agazapada en posición fetal.
Al notar la presencia de Eli la joven levanto la cabeza y entonces Eli pudo discernir mejor sus rasgos.
El pelo  le caía por los hombros en una gran melena negra, tenía unos labios medianamente gruesos y una nariz bastante bonita. Pero lo que más le llamo la atención fueron sus ojos, unos embaucadores ojos verdes de un color tan claro que en principio en la oscuridad de la cueva le pasaron por azules. Su mirada era profunda y decidida, nada que ver con la típica mirada que tendría una prisionera.
Eli no supo que le impulso a abrir aquella vieja celda y liberar a la joven.
Cuando la libero solo recibió un escueto
-Gracias
Llevaba una camiseta negra y unos pantalones vaqueros bastante ajustados. Eli reparo entonces en que esa ropa era de su época, del futuro, no del vestuario de la época
-¿Eres... del futuro?
-Viva, por fin alguien que me cree - dijo con una sonrisa, que enseguida se transformo en una mirada inquisidora - ¿Como lo has sabido?¿Quien eres?
- Mi nombre es Elisa, Elisa Otero, vengo de la misma época que tu
El semblante de la joven cambio perceptiblemente cuando Eli pronuncio su apellido
- Y o me  llamo Paula...Paula....Rodríguez
De repente el telón rojo se desprendió dejando ver a una gran bestia-serpiente. Su pelo eran muchas serpientes juntas.
Era el mismo monstruo del que había leído en su casa junto a su hermana Alice, Medusa. Se decía que su mirada convertía en piedra a los seres vivos
Eli observo con horror como la jaula se caía, dejando al monstruo libre
-Es hora de salir volando de aquí ¡Alas Blancas!
Unas alas luminosas salieron de la espalda de Paula y, cogiendo a Eli en brazos, emprendió la huida
- ¿Que eres?
- Una bruja - dijo sonriendo desafiante
La bestia les pisaba los talones, de hecho, gracias a una ágil maniobra  de vuelo de Paula evitaron ser aplastadas cuando Medusa destruyo la pared que les bloqueaba el paso.
A Eli le dio un vuelco el corazón cuando distinguió a Carlos. Estaba quieto frente al monstruo, sin mover ni un músculo
- ¡Noooo! ¡Lo va a matar!
- Toma, usa esto, mantenlo en alto y di Fuego - y diciendo esto le dio un pequeño amuleto verde esmeralda, similar al que ella misma llevaba pero mas pequeño
- ¡Fuego! - unas llamas salieron del colgante e impactaron en los ojos del monstruo, pero este, tras cegarse por unos momentos, siguió su implacable avance. Carlos no  había movido ni un músculo
- Has cometido 2 errores - dijo mirando hacia el monstruo - el 1º ha sido meterte con mi chica - entonces Eli reparo en que llevaba una refulgente espada plateada en la mano - el 2º... encontrarte conmigo
Carlos dio un gran salto y cortó por la mitad al monstruo, matándolo en el acto 
- ¡Es la espada legendaria de el héroe del tiempo, la legendaria Anagá! - exclamo Paula emocionada
Mientras en el claro del bosque el feroz combate continuaba sin que ninguno obtuviera ventaja sobre el otro.
- Esta pelea esta durando demasiado - dijo Ale - hacia tiempo que nadie me obligaba a usar mi verdadero poder
-¿Como?
Dicho esto alrededor de Ale comenzó a crearse un aura oscura y sus ojos se volvieron negros.
-Prepárate, vampiro de pacotilla, a ver si a partir de ahora eres capaz de seguir mi ritmo
Fin del Cáp. 6