Cáp. 10 relación
Youna
estaba paralizada, siempre había tenido pesadillas desde aquel día de hace 10
años...
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-
Hermanito, hoy vamos a jugar en el bosque como ayer ¿no? - dijo Youna
-
Claro, ve a prepararte y ahora te sigo - respondió Yuko
Yuko
era un chico de 17 años, pelo negro recogido en una coleta, altura y complexión
media y unos profundos ojos verdes.
Era
un chico simpático que se llevaba bien con todos y nunca se separaba de su
hermana menor, Youna, prácticamente vivía para ella. Cada fin de semana iban al
bosque a jugar por la mañana, hasta que caía la noche, entonces se tumbaban en
la hierba y veían las estrellas hasta que la pequeña Youna se dormía, entonces
le ponía su chaqueta y la llevaba en brazos hasta su casa, había otros días que
se iban una noche a dormir a una pequeña casa que tenían en el interior del
bosque. Aquel era uno de esos días
Una
sombra le observaba desde detrás de un árbol que se encontraba a escasos metros
de el.
-
Hoy será el día - dijo Yuko - asegúrate de llevarte a Youna si el viene,
Alucard
-
Cuenta con ello, al fin y al cabo estas en esta situación por culpa de mi
padre, haré lo que pueda por ayudarte a ti y a tu familia, además me salvaste
la vida, estoy en deuda contigo
-
Ya estoy - dijo Youna acercándose, Alucard desapareció - vamos hermanito
El
día transcurrió sin ningún problema, jugaron al escondite y al pilla pilla.
Después, al caer la noche ambos se tumbaron en la hierba a observar las
estrellas.
-
Me gustaría estar así por siempre jamás, hermanito - dijo Youna con una sonrisa
melancólica.
-
Youna, prométeme que serás fuerte cuando yo falte, que seguirás firmemente con
tu vida sin mirar atrás - dijo Yuko bastante serio
-
De todas formas queda mucho para eso - sonrió Youna
Yuko
hizo ademán de decir algo, pero finalmente decidió callar. Era mejor así, que
no supiera nada de lo que iba a suceder aquella misma noche.
Finalmente
Youna se quedo dormida, y Yuko la llevo en brazos a un pequeño caserón que
tenían en el bosque.
Tras
2 horas tranquilas unos pasos se dejaron escuchar dentro del caserón. Había
llegado la hora
-
Has tardado más de lo que esperaba - dijo Yuko
-
Tenia que ocuparme de unas ratas que no querían decirme vuestra posición -
contesto el enigmático personaje, portaba una chaqueta de cuero negro y unas
botas de terciopelo tan negro como la noche que los rodeaba. Tenía el pelo y
los ojos oscuros, y unas facciones diabólicas, que daban aun más miedo debido a
una larga cicatriz que la atravesaba el ojo izquierdo
-
Mis padres - dijo - ¿que has hecho con
ellos, monstruo?
-
He acabado con su miserable existencia - contesto tajante
-
De todas formas... - contesto Yuko increíblemente tranquilo - Ya no tengo las
crónicas
-
¿Como? - el tenebroso personaje comenzó a ponerse nervioso - ¿Donde esta?
-
Lo he mandado al futuro, ya no tienes ninguna posibilidad de encontrarlo.
-
Bien, entonces me divertiré matándote a ti y a tu preciosa hermana
Diciendo
esto saco una espada de filo negro y arremetió contra Yuko, Alucard intercepto
el golpe con su espada
-
Alucard, maldito bastardo, sigues vivo - gimió
-
No esperarías que tus estupidas marionetas podrían conmigo, ¿no Bati?
-
Te sepultare yo mismo
-
¡No!, Alucard, llévate a Youna
-
¿Tu que harás?
-
Yo me encargare de el
Tras
vacilar un momento, Alucard se dirigió al cuarto de Youna.
Bati
hizo ademán de seguirle pero Yuko le corto el paso
-
Por encima de mi cadáver - dijo
-
Con mucho gusto
Y
comenzaron a combatir
Mientras
Alucard llego al cuarto de Youna y la cogio en brazos
-
¿Yuko?
-
No, tenemos que salir ahora de aquí
-
Alucard ¿que pasa con mi hermano?
-
Vienen a por ti, tu hermano esta distrayéndole, después se unirá a nosotros -
diciendo esto salio de la casa por la puerta de atrás y comenzó a correr a una
velocidad de vértigo.
Más
cuando estaban a punto de perder de vista la casa, una gran explosión voló la
casa entera
-
¡¡¡¡Hermanoooo!!!!
-
No podemos hacer nada, se ha sacrificado por ti, no hagamos que sea en vano
De
repente, Youna sintió como unas gotas pastosas le caían en la cara ¡Sangre!
Youna pudo ver como el filo de una espada negra había atravesado el pecho de
Alucard
-
Es de plata negra, tus poderes no te servirán para recuperarte de esta herida
antes de que acabe contigo - dijo Bati que ahora estaba a su espalda
Alucard
se desplomo en el suelo, lo que trajo como consecuencia que Youna también
cayera al frío suelo.
Alucard
se levanto a duras penas y se saco una botella azul del interior de su ropa,
estaba muy mal, la sangre le salía a borbotones de la herida. Deposito en su boca
un trago de la sustancia y se la traspaso a Youna con un calido beso en los
labios.
-
Cuídate... vive...
De
repente, Youna vio como todo daba vueltas a su alrededor
-
Liquido de traslación, muy astuto, parece que tienes buenos contactos. - dijo
Bati
Youna
acertó a ver como Alucard se desplomaba de nuevo antes de caer inconsciente.
Cuando
recupero el conocimiento estaba en un centro medico en Westerveld....
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-Me
jure a mi misma que, de seguir viva esa persona, la encontraría, y estaríamos
juntos para siempre. - dijo Youna con los ojos empañados por las lagrimas - y
ahora por fin te he encontrado
-
Youna... - Pablo la observaba impresionado
-
En cuanto acabe todo esto, estaré contigo, con la persona viva a la que mas
quiero en este mundo, no me importa lo que eres sino quien eres
Pablo
asintió con una sonrisa sincera
-
Ajam ajam siento interrumpir el romanticismo, pero no tendréis un después,
moriréis aquí y ahora - dijo Ephidel con una siniestra sonrisa
-
Pablo, démosle a este una lección que no olvidara - dijo Carlos - no volveremos
a dudar de ti, a pesar de tu verdadera identidad
Ambos
se dieron la mano y se pusieron en guardia
-
Es la hora de la diversión - dijo Pablo
-
No - rió Ephidel - es la hora de vuestro funeral
Los
2 jóvenes se lanzaron velozmente hacia el enemigo...
Fin del Cáp. 10
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