Cáp. 11 amargo
reencuentro
Antes
de que las 2 espadas cortaran la carne de Ephidel, este invoco un potente
escudo que hizo que ambas rebotaran y
Carlos y Pablo salieron despedidos hacia atrás.
-
¿Que coño ha pasado? - dijo Carlos lleno de rabia
-
El es un gran mago - respondió Paula
-
Ha creado un escudo y ha repelido vuestras armas - añadió Eli
-
No podremos destruirlo atacando con nuestras armas - susurro Pablo
-
Termino vuestro tiempo de atacar, ahora voy yo - dicho esto, Ephidel soltó una
ráfaga de rayos verdes que ambos esquivaron por poco
-Muy
bien - dijo - probad ahora esto - comenzó a teletransportarse
velozmente por toda la sala soltando múltiples
ráfagas de esos rayos verdes a lo que Paula y Eli respondieron con un escudo
cada una, protegiendo a los 2 guerreros.
-
Déjanos esto a nosotras - dijo Eli desafiante - ya va siendo hora de que yo os
proteja
Carlos
iba a refutar que era demasiado peligroso, pero se abstuvo de hacerlo, se había
percatado de lo mucho que había madurado y lo mucho que se había fortalecido
psíquica y físicamente desde que comenzaron el viaje.
Paula
y Eli comenzaron a bombardear a Ephidel con todo tipo de magia.
Mientras
la lucha de magia se desarrollaba Pablo y Carlos habían salido del campo de
batalla y se habían rezagado en una esquina de la sala junto a Youna
De
repente una idea surco rápidamente la mente de Carlos: la espada
Se
supone que la espada Anagá tenía el poder de viajar en el tiempo y desaparecer
y aparecer
Por
otra parte Youna miraba a Pablo
Era
la persona que había buscado durante toda su vida y ahora por fin estaba allí,
era como un milagro.
Sin
pensárselo 2 veces, Youna beso a Pablo en los labios. Fue un beso calido y
tierno, lleno de un cariño especial.
-
Estoy deseando terminar con todo esto - dijo Pablo
-
Yo también - respondió Youna, y lo beso de nuevo, mas apasionadamente que la
vez anterior.
Mientras
esta escena de amor ocurría, Carlos se había deslizado hasta la zona a la que
Ephidel daba la espalda.
Con
el fervor de la batalla Ephidel no se percato de la presencia de Carlos
Con
un juego ágil de manos y un buen salto, la espada de Carlos impacto en el
escudo de Ephidel
-
Iluso, eso no te servirá, mi escudo esta echo a prueba de armas, tu espadita
nunca lo romperá
-
¿Quien dijo romper? - dijo Carlos sonriendo
-
¿Como?
La
espada de Carlos se volvió unos instantes incorpórea, traspaso el escudo de
Ephidel y se hizo corpórea de nuevo
-¡¿Como
es esto posible?!
-
Sencillo, porque esta espada no esta sujeta al yugo del tiempo y del espacio,
porque jamás nadie la ha forjado, por eso es una espada fantasma
-
¡¿Una espada fantasma?! ¡¡Imposible!!
La
espada de Carlos rajo desde el hombro izquierdo
hasta la zona del comienzo de la pierna derecha, el escudo de Ephidel se
desestabilizo debido a la falta de concentración que le producía el intenso
dolor y todos los proyectiles mágicos que Paula y Eli le habían estado lanzando
Ephidel
cayó al suelo bastante malherido
-No
estoy acabado todavía - decía Ephidel mientras la sangre le salía a borbotones
-
Es hora de acabar con esto - dijo Carlos y fue a asestarle el ultimo golpe
cuando recibió un gran golpe en el estomago que le hizo salir despedido junto
con la espada
Era
un tipo robusto, vestido de negro y con facciones siniestras.
A
Youna y Pablo les dio un vuelco al corazón cuando reconocieron la cicatriz que
le surcaba el ojo izquierdo.
Pudieron
observar que ahora una nueva cicatriz le atravesaba el otro ojo lo que le hacia
tener un aspecto aun mas amenazador
-
¡Bati! - exclamo horrorizado Pablo
-
Vaya Alucard, sigues con vida, en ese caso, es hora de acabar con los seekers,
como ahora os llaman por ahí, y de paso resolver una cuenta pendiente.
-
¿Quien es este tipo? - pregunto Eli
-
Es alguien muy peligroso - respondió Youna - el..... el es.... el es el
tipo.... que asesino a mi hermano hace 10 años....
Fin del Cáp. 11
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